El mejor mundo jamás construido
Vivimos en la era más próspera y extraordinaria jamás edificada por la especie humana, y las evidencias que respaldan este gigantesco logro colectivo resultan tan contundentes como abrumadoras. Nunca la sociedad en su conjunto, hasta el último individuo sobre la faz de la tierra, había dispuesto de tanta abundancia, bienestar ni de facilidades tan amplias como las que hoy están a nuestra completa disposición. Aunque en diversos rincones del planeta persiste lamentablemente la indigencia, jamás la proporción de personas sumidas en la extrema pobreza había alcanzado niveles tan reducidos a escala global. Es innegable que aún sobreviven inequidades y asimetrías sociales, pero en ningún periodo previo de la historia se había instaurado un marco institucional de justicia tan comprensivo, riguroso y extendido. Del mismo modo, aun cuando siguen ocurriendo deplorables vulneraciones a las libertades individuales en ciertos contextos, jamás habíamos contado con garantías tan sólidas y eficaces p...